martes, 27 de agosto de 2013

¿EL QUE PECA Y REZA EMPATA?

Por: Rosiris Rodríguez. Estudiante, Programa en Ciencias Políticas - Universidad EAFIT.
Recientemente la organización Transparencia Internacional realizó un estudio enfocado en la perspectiva de los colombianos respecto a temas de corrupción. Dicho estudio arrojó resultados tales como que el 87% de los colombianos considera que vive en un país corrupto, y asocia temas de corrupción principalmente con políticos, autoridades y empresarios. Pero, ¿son estos los únicos actores responsables de que el país ocupe siempre los primeros puestos en el ranking de los más corruptos del mundo? O ¿Es más bien un problema de la sociedad entendida de manera amplia?
Es claro que cuando un colombiano piensa en corrupción lo primero que se viene a su mente es la imagen de un político o una autoridad pero el problema de la corrupción en el país es un tema mucho más profundo. El estudio realizado también indagó a los encuestados con preguntas como si consideraban como un acto de corrupción sobornar a un policía, la mayoría de ellos coincidieron en que el único corrupto seria el agente; esta respuesta es alarmante pues refleja el alto grado de doble moral y desconocimiento que gobierna en la sociedad. ¿Cuantos actos corruptos puede haber cometido entonces un encuestado sin que realmente crea que lo está haciendo?
El problema radica en este doble tratamiento moral en el que el país está sumergido, el 27% de los encuestados admitió haber sobornado a un agente de la policía y el 19% a operadores del sistema judicial, aquí es donde se ve reflejada la doble moral del que cree fielmente que el que peca y reza empata, que rinde culto al avispado y aplica estrictamente la famosa frase “el fin justica los medios”.
Hace un mes que el famoso caso Salamanca causó indignación entre los colombianos, en parte debido a la gran difusión dada por los principales medios de comunicación al suceso. El fatal accidente que involucra al señalado joven en estado de embriaguez, que chocó contra un taxi causando la muerte de dos mujeres, conmocionó al país no solo por la gravedad del incidente sino por la facilidad con la que el victimario se libró de varias etapas del proceso de investigación, según muchos por su capacidad económica. Pese al reproche generalizado, ¿cuantos colombianos se librarían de un proceso con la justicia ofreciendo sobornos a las entidades judiciales, en caso de tener la posibilidad? El problema de la corrupción no reside exclusivamente en las instituciones estatales sino en el resto de la sociedad y su amplitud de juicio moral, incluso sin estar conscientes de ello.

¡LOS AGRICULTORES SON LOS PRIMEROS AFECTADOS POR EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO!


Por: María Fernanda Ramírez. Estudiante, Programa en Ciencias Políticas - Universidad EAFIT.
 
¿Porque el sector agrario es el más perjudicado por los TLC’s? En los últimos  años se han considerado los TLC’s, como una oportunidad para incrementar el desarrollo económico de las partes involucradas, sin embargo en nuestra nación  es una contradicción absoluta hablar de ello, pues son las grandes industrias las beneficiadas con ellos, siendo así los más perjudicados los agricultores, los cuales se sienten indignados por tal situación ya que los tratados solo representan pérdidas para ellos y les molesta saber que eso a su gobierno no le interesa porque aun observando la situación de crisis en el sector no hacen nada valedero para ayudarles a mejorar sus condiciones. Esto brinda poca seguridad a los ciudadanos, motivo por el cual es difícil confiar en un gobierno que no ejerce una postura adecuada para solventar  las dificultades de los gremios afectados.
Lo mejor que se puede hacer para darle solución a esta situación es hacer cambios en las políticas, aumentar la producción para la exportación de frutas y verduras, preferir la unión para que este sector se vuelva más competitivo, e implementar un sistema de seguimiento que contemple más medidas compensatorias a los afectados colombianos.  Los campesinos necesitan de una autoridad que les aclare y ayude en los procesos que se requieren para poder acceder a la competitividad del mercado ya que si esto se puede dar, daría mayor estabilidad a su economía y paso al progreso de los agricultores.  Las políticas de apoyo son muy importantes ya que los agricultores no pueden competir en un mercado con desigualdad de condiciones ya que el TLC representa gran riesgo y amenaza para estos.
El TLC es una gran fuente de progreso para los habitantes de Colombia, al dar gran avance a la economía es mejor optar por trabajar en sociedad para el enriquecimiento de todos y que no se vean afectados solo algunos como en el caso de los agricultores. El relacionarse con otros países es fundamental para la estimulación de la economía y el progreso de ambos países para todos sus ciudadanos, y en caso de que uno de los sectores no se beneficie el gobierno debe optar por  enseñarles a incorporarse en el nuevo mercado y sistema económico desafiante.
La población campesina de Colombia se ve muy afectada en sus ingresos por la entrada en vigor del tratado de libre comercio por lo que fue un acuerdo inequitativo y asimétrico en el que solo las grandes industrias se benefician. Este TLC se negoció a favor de  Estados unidos atendiendo a la situación de desarrollo económico mayor en Norteamérica, con relación al caso colombiano, por esta razón es muy importante que el gobierno colombiano apoye y ayude a los agricultores para salir de su estancamiento y evitar una crisis mayor en el sector.
Colombia es un país que no ha estado a la altura de los avances que requiere la economía de mercado abierto. El sector agrario es víctima de estos grandes rezagos, evidenciados en atrasos de infraestructura a comparación de otros países, por lo tanto el gobierno debe ejercer una posición de amparo para este sector, y servir de soporte en lo que se requiera para una internacionalización efectiva y eficiente que permita progreso al país.


 

 

 

sábado, 3 de agosto de 2013

EL DESLUCIDO ABUCHEO DE CALI

Por: Ana Isabella Villanueva Bocanegra. Estudiante, Programa en Ciencias Políticas - Universidad EAFIT. 
 
“¡Se lució, Cali se lució!”, así concluye la columna de Luis Guillermo Restrepo Satizábal en el periódico El País el pasado 28 de julio, tres días después de la inauguración de los juegos mundiales. Aunque el columnista hace alusión a la rechifla contra el Presidente Juan Manuel Santos, su balance del evento es excesivamente elogioso, como cabría esperar de una persona de dicha ciudad.

La pregunta es ¿realmente Cali se lució?, ¿sí dejó en alto el nombre del país?, ya que por parte de la opinión pública internacional el resultado no fue muy positivo; al contrario, fue tomado como una falta de cultura frente a la magnitud del tipo de evento que se estaba presenciando, el cual no tenía un fin político ni mucho menos el de una protesta. Los juegos mundiales, como su nombre lo indica, son un evento deportivo y cultural, por lo que no se justificaba este comportamiento por parte de los asistentes.

Para algunos el abucheo fue un acto conveniente en el sentido que puso en evidencia el descontento de los ciudadanos frente al manejo que el Presidente Santos le viene dando a los problemas políticos del país. Y, si bien ese tipo de protesta es legítima y responde a la situación nacional actual, éste no era el escenario adecuado para la manifestación de esa inconformidad.


A su vez, la forma de hablar y la expresión corporal del Vicepresidente Angelino Garzón durante el discurso de apertura también dejan mucho que desear puesto que su actitud era más parecida a la de un político en campaña que a la de quien preside un acto solemne. Lo cual demuestra falta de asesoría, desconocimiento protocolario, o simplemente improvisación.

La gente parece olvidar que la mala imagen del país en el exterior no solo incluye una bien ganada fama a consecuencia del narcotráfico sino también la de ser un país atrasado y con una gran pobreza cultural. Lastimosamente, circunstancias como las del pasado 25 de julio reafirman esa opinión negativa de millones de personas en el mundo hacia Colombia.

Por último. e independientemente del descrédito internacional, valdría la pena preguntarse por el verdadero motivo del malestar entre los asistentes. Si, como lo llegó afirmar el Alcalde de Cali, el deseo era  tener al Presidente en el acto de inauguración (no hay que olvidar el espaldarazo del gobierno con la financiación de los juegos) o si fue consecuencia del reproche ante su mal manejo político. Sea una cosa o la otra, lo cierto es que el Presidente Santos parece tener dotes de clarividente al excusarse de asistir a la inauguración.

EL ESTUDIO RECIENTE MÁS IMPORTANTE SOBRE ANTIOQUIA QUE CELEBRA EL BICENTENARIO


VALORES, REPRESENTACIONES Y CAPITAL SOCIAL EN ANTIOQUIA


jueves, 1 de agosto de 2013

DISCUTIR POLÍTICA

Este espacio virtual surge de la necesidad de establecer formas de comunicación e intercambio académico para los nuevos estudiantes del Programa de Ciencias Políticas de la Universidad EAFIT.


Tiene como objetivo, dentro de la asignatura de Introducción a las Ciencias Políticas, abrir la posibilidad a los estudiantes de construir criterios de análisis en torno a los hechos de coyuntura política nacional e internacional más relevantes. Así como someterlos a la confrontación y diálogo permanentes de puntos de vista opuestos y en contradicción.


Esperamos que sea de acogida por parte de la comunidad académica y los interesados en el discurrir de los sucesos políticos del país y el mundo.


Bienvenidos

EL PODER DE UNA WORD

Por: Andrés Preciado. Docente curso Introducción a las Ciencias Políticas – Universidad EAFIT


Esperaría cualquier caleño y en general la comunidad deportiva del país que el cubrimiento de los Worl Games 2013 fuera amplio y difundido en el territorio nacional, la realidad es bien distinta. Los juegos han pasado cuando menos desapercibidos, casi inadvertidos para la opinión pública colombiana y eso se debe, en gran parte, a la falta de cubrimiento mediático relevante.


Poco se ha dicho sobre la organización sobresaliente de la jornada inaugural y el desarrollo de los juegos sin sobresaltos de seguridad en la sultana del Valle, mucho menos se ha cubierto con creces la participación de la delegación colombiana y lo relevante a la competición deportiva ¿Sabe usted que país lidera el medallero?, sin ir más lejos ¿Conoce usted la diferencia entre los juegos mundiales y los juegos olímpicos? ¿Qué deportes compiten en una u otra justa orbital?


Eso sí, a muy pocos se les olvidará que en las medallas entregadas dice “Word Games” en vez de “World Games” en ese vicio que casi como fatalismo cultural nos caracteriza por tomar en memoria siempre lo peor de las situaciones. Es verdad que el error es mayúsculo y la imagen de la organización queda bastante golpeada. Pero no por eso Cali deja de ser una gran anfitriona y organizadora de una competencia mundial que en Colombia, aparentemente, fue bastante menospreciada.


El incidente se hubiera subsanado con un poco de eficiencia organizativa. Queda en el ambiente que el error fue más de unos pocos que no miraron sus correos con detenimiento, en especial aquellos que trataban sobre los diseños gráficos de las medallas, seguro que esos mails existen y quedaran para la posteridad. Otros más osados han dicho que el chascarrillo caleño (que en realidad es un descalabro de planeación) deja en evidencia el problema de fondo del bilingüismo en nuestro país, no lo llevaría a ese extremo, pero si se nota que las carreras y prisas en la confección de las medallas impidieron el normal desarrollo sin sobresaltos de lo que sería la imagen definitiva de las competencias.


Algunos se quedan con la colombiana de las medallas. Yo prefiero guardar de estos juegos la apatía de los medios que negaron a Cali la posibilidad de mostrar al país y al mundo una cara distinta a la narcotraficante, traqueta y criminal que los mismos medios han magnificado. Me quedo con la esperanza que este sea el punto de resurrección de una ciudad, que como el fénix, podrá volver a vivir desde las cenizas de su otrora gloria.